RESPONSABILIDAD SOCIAL

La ambición, la valentía, la confianza y la voluntad de progresar de manera colectiva, eran valores difundidos por Gilbert Degrémont en 1939. Con el correr del tiempo, Degrémont nunca dejó de inventarse, siendo fiel a este espíritu. Anticipar las expectativas del cliente, innovar y dominar los costos, es así como Degrémont orienta sus estándares de excelencia industrial.

A LA ESCUCHA DE LOS CLIENTES, EN EL MUNDO ENTERO

Degrémont, es una presencia en 70 países. ¿El verdadero éxito de esta internacionalización? Una capacidad para proponer a sus clientes soluciones siempre más innovadoras y para acompañarlos en el tiempo, con un espíritu de asociación y de puesta en común de la experiencia. ¿Cómo?  Contando con organizaciones dedicadas a cada nuevo proyecto, entre la mutualización de los medios de especialización del grupo y la creación de redes de equipos locales.

LA MEJORA CONTINUA

Degrémont tiene un compromiso con la responsabilidad social. Principio establecido desde comienzos de los años noventa, la mejora continua se ha formalizado bajo el nombre OMEGA desde el año 2004. Este sistema de gestión por los procesos,  cubre todas las especialidades y todas las actividades de la empresa, garantiza una homogeneidad de las prácticas, permite a todos los colaboradores trabajar en las mejores condiciones de eficiencia  y con el mismo rigor. El objetivo: satisfacer totalmente a cada cliente, con el mejor índice de rendimiento.

LA CULTURA DE LA INNOVACIÓN

Degrémont cuenta con 500 tecnologías patentadas. Son el origen de su liderazgo sobre los mercados de producción de agua potable, del tratamiento de agua y de su reutilización, y también de la desalinización. Hoy en día, la innovación va más allá de las fronteras técnicas y los equipos de Degrémont trabajan según tres ejes prioritarios:

-          fortalecer la seguridad sanitaria
-          preservar los recursos de agua dulce y  energía
-          proteger el medioambiente y la calidad de vida